Revisión de la arquitectura de aplicaciones

Para mucha gente, entre la que me encuentro, las vacaciones son un buen momento para reflexionar y dedicar tiempo a pensar en aquellos temas a los que el día a día no le deja tiempo. También es importante usarlas para desconectar.

En estas últimas semanas de agosto, sin entradas en el blog, he estado dedicando algunos ratos a pensar en la arquitectura de aplicaciones a la que me gustaría llegar en mi empresa en 1 o 2 años. En septiembre la empezaré a discutir con mi equipo.

Las capas de la arquitectura

La infraestructura de aplicaciones de una organización, esté estructurada o no, escrita en un documento o no, se organiza en 4 capas básicas, según el esquema siguiente:

Arquitectura de aplicaciones

De estas 4 capas, en esta entrada me interesan 2, la arquitectura de aplicaciones y la arquitectura de la información. La segunda se apoya en la primera, según se intuye en la figura.

La arquitectura de aplicaciones es básicamente lo que entenderíamos como el catálogo de aplicaciones con sus interfaces.

La arquitectura de información se basa en los flujos de información, las relaciones entre entidades de datos así como las herramientas y actividades que el negocio (capa superior) impone.

La arquitectura actual y la arquitectura objetivo

Para definir la arquitectura de aplicaciones yo utilizo básicamente 3 documentos:

  • Un inventario de aplicaciones por área funcional, estructurada en base a aplicaciones de planificación, de operaciones y de análisis.
  • Una descripción de la forma como estas aplicaciones se comunican entre ellas y con otros sistemas internos y externos.
  • Una descripción de cada aplicación y su razón de ser, incluyendo:
    • sistema
    • nombre
    • funcionalidades
    • plataforma en que se sustenta, …

Periódicamente es conveniente revisar la arquitectura de aplicaciones existente en base a:

  • cómo le afectarán los proyectos en curso o futuros que la organización tiene previstos.
  • qué aplicaciones se encuentran ya en la etapa final de su ciclo de vida

Estrategia y Plan de Migración

A partir de aquí se puede definir una estrategia de aplicaciones que nos marque qué aplicaciones cabe retirar, cuales deben ser actualizadas y dedicarles más recursos, en cuales debe ajustarse el nivel de servicio y los recursos empleados y en cuales, simplemente debemos seguir como hasta ahora.

A partir de la estrategia anterior ya estamos en condiciones de diseñar la arquitectura de aplicaciones objetivo (con los mismos documentos que hemos utilizado para definir la arquitectura actual).

Para llegar a esta imagen futura (que puede ser a 1, 2, o incluso 3 años vista) deberemos establecer un Plan de Migración, obtener recursos, presupuesto, … pero eso ya es otro tema.

¿Qué opinas? ¿utilizas un sistema similar en tu organización? ¿cómo documentas la arquitectura de aplicaciones?

Revisión de la arquitectura de aplicaciones